Historia de Arguellite

Una mirada al pasado...

Merece la pena aprender nuestra Historia, pues la única manera de entender el presente, es conocer el pasado...

Los orígenes: enfrentamiento y despoblación

 Es difícil establecer el origen del poblamiento en Arguellite debido a la poca documentación con que contamos.  Desde el Paleolítico se han encontrado evidencias humanas a lo largo de la comarca. La más próxima son los restos de la atalaya islámica en la cercana aldea de Paules, perteneciente a la Alta Edad Media (siglos IX al XI). Es esta época en la que muy probablemente debemos situar los primeros asentamientos humanos en lo que hoy es nuestra aldea. Entendemos por tanto que los primeros pobladores son islámicos. Saliendo al paso de la teoría que circula en la que se afirma que el nombre de Arguellite viene dado por los Celtas, siendo su traducción “la piedra del agua”, debemos decir que no hemos hallado evidencia alguna que sostenga este hecho, por lo que el autor de esta investigación descarta en principio esta teoría.
La primera referencia a la aldea que hemos hallado data del año 1454, y aparece en la “Relación de la Villa de Yeste” fechada más de un siglo después (1575). En ella se narran los enfrentamientos islámico-cristianos que se dieron en la época posterior a la Reconquista Cristiana. En concreto se narra un ataque musulmán a la encomienda de Yeste, dirigidos los musulmanes por un moro apodado El Chucho, y como en su huida fueron acorralados  en Arguellite, matando un joven de 17 años llamado Juan Ruiz al Chucho: “y la gente que lleba devajo del Argallite, y como viese el Chucho al dho Juan Ruiz le dijo á un Negro que sefiaba mucho dél mira y guia esta gente, y llevaré este muchacho y el negro se fué con la gente, que iba delante, y el dho Chucho se vino contra el mozo con un lanzon y un alfange, y el dho Juan Ruiz le tiró una pedrada, y se la recibió sin que le hiciese daño, y se fué para el. y antes que llegase á él le dió otra pedrada en la espinilla, y le quebró la pierna, y cayó luego en el suelo, y arremetió el mozo dobre él y con su propio alfange que le quitó le cortó la cabeza y la puso en el lanzon”
Siguiendo con la “Relación de la Villa de Yeste” se describen en ella algunas de sus aldeas como despobladas, y entre ellas, se nombra “el argallite”, diciendo que hay “señales de poblaciones”. Sabemos pues que la aldea se haya despoblada a finales de este siglo XV, no siendo hasta el XVIII cuando exista una población definida en ella. Los motivos de este despoblamiento son dos: Por una parte la Reconquista Cristiana, provocó el retroceso de la población musulmana, que ocupaba la aldea, hacia el sur. Por otra parte, la grave crisis socioeconómica de los siglos XIV y XV, marcados por las epidemias y una crisis económica general impidió cualquier posibilidad de desarrollo de los habitantes cristianos de la Villa de Yeste, único núcleo habitado. Durante dos largos siglos quedó nuestra aldea deshabitada y abandonada.

El resurgir en los siglos XVIII y XIX

Como se ha dicho, durante los siglos XVI y XVII la población de la zona se había mantenido y desarrollado en el núcleo urbano de la villa de Yeste.  Las aldeas, caseríos y pequeños núcleos de población se encuentran despoblados hasta el XVIII. Es a mediados de este siglo, con el incremento de las áreas cultivables de la zona, hecho favorecido por la desamortización de las tierras de la iglesia, así como con la introducción de nuevos cultivos, cuando se favorece eldesarrollo del poblamiento más rural, y consecuentemente de nuestra aldea.  Este desarrollo de los pequeños caseríos del municipio de Yeste (conviene recordar en este punto que Arguellite se encuentra a 14 Km de Yeste) permiten a la población campesina situarse más cerca del lugar de producción y trabajo. Es ya en el siglo XIX cuando este proceso se acelera y los núcleos rurales cobran mayor importancia, “robando” población a la villa. Como dato significativo, en el periodo entre 1850 y 1900, Yeste pierde la mitad de su población a favor de sus aldeas, siendo Arguellite una de las más pobladas. Tanto la aldea como sus cortijos se llenaron de gente aquellos años. A mediados de siglo se rondaban las 500 personas. Disponemos de los siguientes datos referentes al año 1850:

 

ARGUELLITE 209
LOS PRADOS 88
YECAR 33
HOYA DE DON JUAN 23
EL ROMERAL 22
ARROYO MADERA 16
RINCON CABERO 5
RESTO DE CORTIJOS 100 (estimación aproximada)

 

De la economía de la aldea durante el siglo XIX, tenemos ciertas referencias. Según Joaquín Roa y Erostarbe: “…la agricultura y la ganadería son las dos ramas de actividad que principalmente absorben la vida de los pobladores de la zona, si bien, en cuanto a industria, tampoco faltan gentes que se ocupen de tejer lienzos, bayetas, paños bastos, estameñas, mantas, pañetes, cáñamo y esparto, colchas y mantelerías para el uso de país, construir aperos para la labranza, cortar pinos y prepararlos para la construcción de edificios, utensilios domésticos, y para la exportación por los más importantes ríos. Ni dejan tampoco de abundar las fábricas de aguardientes y otras clases, como así mismo los molinos harineros y algunos aceiteros…” Aun hoy en día se mantiene en Arguellite uno de estos molinos harineros, hoy transformado en alojamiento rural.
Citamos en este punto a Pascual Mádoz, que en su obra “Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España” (1850) dice de Arguellite: “Sitio ameno entre el sur y el oeste de la Villa de Yeste, (a tres horas y media) provincia de Albacete, compuesto de setenta cortijos algún tanto separados unos de otros, colocados en forma de anfiteatro, en una extensa huerta poblada de moreras, frutales, y encinas ó carrascas. Su terreno se riega con varias fuentes abundantes que nacen al sur, siendo una de ellas origen del arroyo llamado Madera. Hay un molino harinero para el surtido de los cortijos”
Que la economía de la aldea dependía en exclusiva de la tierra no es ningún secreto, no obstante existía una riqueza en cuanto a cultivos y una variedad de los mismos ciertamente importante. Siguiendo a Mádoz: “Se producen cereales, legumbres, vino, aceite, patatas, maíz, frutas, miel, cera, azafrán, cáñamo, maderas para construcción naval y civil, leñas de combustible y carboneo, ricos pastos con que se cría ganado lanar y cabrío, vacuno y mular. Abunda tanto la caza mayor como la menor”
También hace especial hincapié Mádoz en el mal estado de los caminos definiéndolo como “malísimo” o “deplorable”, y justifica este hecho “por la calidad del terreno y el abandono con que se miran” Este hecho es de especial importancia para la aldea y para toda la comarca en general. Al mal estado de los caminos se une la ausencia del ferrocarril, que marca el desarrollo de los pueblos y ciudades en esta época. Al verse nuestra tierra privada de esta oportunidad de desarrollo, van a ser los ríos y arroyos los que van a servir como medio más importante de comunicación, y en concreto para la salida de la exportación más importante de la aldea, la madera. Aquí va a cobrar especial importancia el arroyo Madera, que conecta con el rio Segura. Parece evidente, según entendemos, el origen de su nombre.

El auge y las dificultades del siglo XX

El Siglo XX se caracteriza en la aldea por un ágil aumento de población, continuando la línea ascendente marcada durante el siglo anterior, hasta su primera mitad, especialmente en las 3 primeras décadas, y un progresivo descenso a partir de este punto, como consecuencia de la emigración a los núcleos urbanos de muchas familias de la aldea, buscando trabajo en zonas más industrializadas, destacando las ciudades del levante español, y concretamente la zona de Castellón, donde actualmente residen muchas familias con pasado en Arguellite.
Concretamente en 1930, nuestra población alcanzaba las 616 personas, según el padrón de habitantes, lo que dotaba a la aldea de una cohesión auténtica de pueblo, con una infraestructura ya no meramente agraria, si no que en la misma se daban presencia comerciantes, maestros, artesanos y otras categorías profesionales, no directamente vinculadas a la agricultura, que le daban una imagen no tan aldeana como pudiera parecer. Sin duda nos hallamos ante la época de nuestro mayor auge demográfico y económico. Muchos aldeanos residentes aun hoy en Arguellite, narran seguramente con nostalgia  estos hechos, y sorprende escuchar crónicas en las que cortijos como La Hoya de Don Juan, Yécar o Arroyo Madera, hoy abandonados unos y casi vacios otros, contaban con decenas de familias.
Respecto a los acontecimientos acaecidos en la aldea durante el pasado siglo, merece mención especial las trágicas consecuencias de la Epidemia de gripe de 1918, que afectó a nuestra comarca de manera especialmente grave, al carecer de medios para la desinfección de ropas y locales, así como de la atención médica necesaria. Tan solo ejercían dos médicos en el municipio, y al no poder abandonar Yeste debido al gran número de enfermos, la población de las aldeas quedó totalmente desatendida. En aquel otoño de 1918, murieron 21 personas por gripe solo en Arguellite.

En el año 1936 estalla la Guerra Civil española y muchos jovenes de la aldea son conducidos hasta Aragón, donde lucharán en las filas republicanas. Tras la guerra, y ya durante los años del franquismo nuestra tierra no es ajena a los problemas del país. El hambre aprieta, y las cartillas de razonamiento no son suficiente para abastecer de alimentos a la población. La falta de vías de comunicación agudizará esta situación, y cada cual deberá abastecerse con la producción de su propia tierra.

Va a ser tambien durante los años 30 cuando se construye la primera carretera que comunicará Arguellite con Yeste, que durante estos primeros años se usará como medio para dar salida a la madera que se exporta con destino a Murcia. Los primeros coches particulares aun tardarán sin embargo, varias decadas en llegar.
En la década de los 50 se lleva a cabo la construcción de la Iglesia de Arguellite, situada en el centro del pueblo. En esta misma época se presenta en nuestra aldea un personaje que dejará huella en la misma. Nos referimos al que años más tarde sería obispo de Cuenca y personaje importante dentro del franquismo Monseñor José Luis Guerra Campos, el cual, dio muestras de su carisma y nos dejó  la canción “Arguellite tiene sus montañas” que desde entonces es el Himno de la aldea, y cada 12 de octubre entonan sus habitantes en homenaje a su patrona la Virgen del Pilar.
Durante la segunda mitad del siglo XX se van a llebar a cabo los mayores avances para la aldea. El alcantarillado, el asfaltadao de las calles, la llegada de la energía eléctrica y la televisión son hoy realidades muy básicas que sin embargo se llevaron a cabo en décadas recientes. Por su parte tambien se acentuó la despoblación de los núcleos rurales de la zona, y muchos de ellos quedaron abandonados.  Actualmente residen unos 100 habitantes de manera permanente en Arguellite y todos sus cortijos.

Los retos del nuevo milenio

Con la entrada del nuevo siglo, nuestra aldea, como muchas otras de la comarca, se enfrenta al reto que supone el despoblamiento rural en favor de la ciudad. A esto se le une una tasa de natalidad nula, derivada de la envejecida población residente. Frente a este complicado panorama, viene apareciendo en los últimos años un fenómeno hasta ahora desconocido para nosotros. Nos referimos al turismo rural, cuyo “boom” en la última década se presenta como una excelente y necesaria inyección económica para la comarca. La influencia económica de esta nueva forma de turismo se aprecia ya claramente en Arguellite, habiéndose creado un número importante de alojamientos rurales, así como de segundas residencias. Sin embargo, entendemos que aún queda mucho camino por recorrer en este sentido. La mejora de las vías de comunicación, la implantación de las nuevas tecnologías, y la búsqueda de nuevas posibilidades de negocio se antojan tareas imprescindibles a largo plazo para luchar eficazmente contra la despoblación permanente de la zona. Sin duda las próximas décadas serán claves en esta tarea de transformación de nuestra zona tradicionalmente agraria en turística.